Pergamino. En plena campaña electoral, la política local ofrece un caso que rompe con cualquier manual de coherencia ideológica. Gabriel Gattelet, dirigente con pasado en el GEN y empleado —o ex empleado— de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, es señalado como uno de los encargados de colocar carteles y militar activamente en favor de La Libertad Avanza en Pergamino. Un dirigente con pasado en el GEN y vínculos familiares Según el sitio oficial del GEN, Gattelet figura como responsable de la Segunda Sección Electoral del espacio que lideró Margarita Stolbizer. Su madre, María Ofelia Aguilar Ortiz, docente jubilada y ex concejal, lo introdujo en la vida política local. Durante esa etapa, trabajó en el Concejo Deliberante y luego pasó a desempeñarse en la sede pergaminense de la Defensoría del Pueblo provincial. La contradicción: de Kicillof a Milei El dato genera ruido: mientras mantiene vínculos laborales con un organismo que depende de la administración de Axel Kicillof, al mismo tiempo despliega militancia a favor de Javier Milei, quien no solo cuestiona al gobernador bonaerense sino que lo incluye en la “casta” política responsable del empobrecimiento del país. La estructura libertaria en Pergamino En la ciudad, la organización libertaria está encabezada por Jorge Dib, docente jubilado y sindicalista, quien sumó a Gattelet y a otros referentes locales. El armado exhibe una trama heterogénea: dirigentes con pasado en partidos como el GEN hoy conviven bajo el paraguas libertario. El contraste con el discurso libertario La situación revela un contraste profundo. En el plano nacional, La Libertad Avanza se presenta como un movimiento de ruptura total con la política tradicional. Pero en Pergamino, parte de esa militancia surge de las mismas estructuras estatales y de dirigentes que hicieron carrera dentro del sistema político cuestionado por Milei. Más allá del caso La historia de Gattelet refleja un fenómeno recurrente en la política local: las redes de favores personales y las trayectorias compartidas muchas veces pesan más que la pureza ideológica. Una vez más, Pergamino muestra que detrás de los discursos de renovación conviven prácticas que no siempre se corresponden con lo que se declama desde la escena nacional.