Desde las primeras horas del sábado se realizaron múltiples allanamientos en el complejo habitacional Virgen de Guadalupe, conocido popularmente como “512 Viviendas”, en el marco de la causa judicial que investiga el violento episodio ocurrido el fin de semana pasado y que dejó un saldo de tres personas heridas por disparos. Los procedimientos fueron solicitados por el fiscal Francisco Furnari, titular de la Fiscalía N° 8, y autorizados por el juez de Garantías César Solazzi. Las órdenes incluyeron pedidos formales de detención para dos sospechosos señalados como presuntos autores del hecho. Las diligencias estuvieron a cargo de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI Pergamino), con apoyo de la brigada motorizada de la Policía Local y efectivos de distintas dependencias policiales de la ciudad. Los allanamientos se realizaron de manera simultánea tanto en los domicilios vinculados a los imputados como en otros posibles lugares donde podrían haberse refugiado. Hasta el momento, los operativos no arrojaron resultados positivos. Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que la búsqueda continúa activa y que el objetivo central es dar con los acusados y secuestrar armas de fuego y municiones que permitan avanzar en el esclarecimiento del hecho. Un episodio que generó alarma vecinal El enfrentamiento se produjo el viernes 30 de enero por la noche en la zona de Estanislao del Campo y Blas Parera. Vecinos alertaron al 911 tras escuchar varias detonaciones, lo que motivó un rápido despliegue policial y la intervención de ambulancias del SAME. En el lugar fue asistido un hombre de 32 años, identificado como B.O., con una herida de bala en una pierna y un golpe en la cabeza. Fue trasladado al Hospital San José, donde quedó internado fuera de peligro. Poco después, una mujer de 38 años denunció que su hijo y un amigo habían sido atacados por dos personas que se desplazaban en una motocicleta. El acompañante, un joven de 20 años identificado como I.M., ingresó al hospital con heridas de arma de fuego en un brazo y en la zona intercostal, lesiones que le provocaron fractura de costillas y un neumotórax, por lo que debió ser sometido a una intervención quirúrgica. La tensión aumentó cuando un grupo de personas se presentó en el lugar y se produjeron acusaciones cruzadas entre familias del barrio. Para evitar nuevos incidentes, la Policía intervino con dispositivos disuasivos y logró dispersar a los presentes. Minutos más tarde, en otro sector del complejo, los efectivos hallaron a un tercer herido. Se trataba de un joven de 28 años, identificado como S.O., con un impacto de bala en el tobillo izquierdo. El vecino se negó a recibir atención médica y también rechazó radicar la denuncia. Hermetismo y una causa en desarrollo La investigación está caratulada inicialmente como abuso de armas y lesiones. Si bien en un primer momento se evaluó la posibilidad de una disputa territorial, los investigadores aún no logran establecer con claridad el móvil del enfrentamiento. La hipótesis vinculada a la venta de drogas no termina de cerrar para los pesquisas, que hablan de dos grupos enfrentados y de un marcado hermetismo entre los protagonistas. Desde la Fiscalía 8 indicaron que las tareas investigativas continúan y que no se descartan nuevas medidas judiciales en las próximas horas. Mientras tanto, los operativos policiales se mantienen activos para dar con los dos sospechosos y llevar tranquilidad a los vecinos del barrio. Opinión pública: El caso vuelve a exponer la fragilidad del entramado social en sectores donde los conflictos escalan con rapidez y el silencio termina siendo un obstáculo para la Justicia. Sin cooperación y sin información, la violencia se cronifica y el barrio queda atrapado en un círculo del que cuesta salir. TAPA DEL DÍA