Desde este año, todos los domicilios de Pergamino deberán contar de manera obligatoria con la numeración oficial visible en el frente de cada propiedad. La medida surge a partir de la Ordenanza Nº 10.142/2025, aprobada por unanimidad en el Honorable Concejo Deliberante durante el mes de diciembre pasado, y apunta a resolver una falencia estructural que durante años generó complicaciones en la vida cotidiana de los vecinos. La normativa establece que cada inmueble debe exhibir claramente el número que lo identifica, asignado por el Municipio, con el objetivo de ordenar la trama urbana y facilitar la localización precisa de viviendas, comercios e instituciones. Se trata de una obligación que alcanza a toda la ciudad y que busca poner fin a una problemática recurrente: domicilios sin numeración, números ilegibles o directamente inexistentes. En los fundamentos de la ordenanza se detalla que “el hecho de dotar a cada domicilio con la numeración correspondiente facilitará la localización de una propiedad y traerá solución a la prestación de servicios”, un punto clave para el funcionamiento diario de la ciudad. La falta de identificación clara no solo genera demoras, sino que en determinados contextos puede tener consecuencias graves. Uno de los aspectos centrales que motivaron la sanción de la norma está vinculado a las emergencias médicas. Según se expuso en el debate legislativo, en más de una oportunidad los servicios de salud no lograron localizar viviendas ante llamados urgentes, lo que derivó en pérdidas de tiempo críticas. La nueva ordenanza busca eliminar ese riesgo, garantizando que ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad puedan llegar sin demoras innecesarias. La disposición también impacta de lleno en otros servicios esenciales y actividades cotidianas: remiseros, taxistas, carteros, repartidores de mercaderías, empresas de logística y proveedores en general. Todos ellos dependen de una identificación clara y precisa de los domicilios para cumplir con su trabajo de manera eficiente. Desde el Municipio remarcaron que la obligación no es meramente formal, sino una herramienta concreta para mejorar la organización urbana y la calidad de vida. Una ciudad correctamente numerada reduce errores, optimiza recorridos y evita confusiones que hoy siguen siendo habituales en distintos barrios. Para facilitar el cumplimiento de la ordenanza, los vecinos pueden consultar cuál es el número oficial de puerta que corresponde a su propiedad ingresando al Portal Ciudadano, en la sección “Consulta de Domicilio por Partida”. Allí se accede a la numeración asignada oficialmente por el Municipio, evitando errores o colocaciones incorrectas. La norma no distingue entre viviendas antiguas o nuevas, ni entre zonas céntricas o barrios periféricos: la obligación es general y alcanza a toda la ciudad. En ese sentido, se espera que la implementación sea gradual pero sostenida, con controles y campañas de concientización para lograr una adhesión plena. Más allá del cumplimiento legal, la ordenanza deja un mensaje claro: el orden urbano no es un detalle menor. Numerar correctamente los domicilios es una condición básica para una ciudad moderna, eficiente y preparada para responder cuando más se la necesita. Opinión pública: En una época donde la tecnología avanza y los servicios dependen cada vez más de la precisión, resulta difícil justificar que una vivienda no tenga número visible. La obligatoriedad de la numeración domiciliaria no es una carga para el vecino, sino una inversión mínima en seguridad, organización y convivencia urbana. Pergamino da un paso necesario que, aunque parezca simple, puede marcar la diferencia en situaciones clave. TAPA DEL DÍA