TAPA DEL DÍA Un condenado por el homicidio de Santucho volvió a quedar detenido en Pergamino luego de ser sorprendido en la vía pública sin la tobillera electrónica que debía portar como condición de su arresto domiciliario. El procedimiento se concretó en el barrio Jorge Newbery y reabre un expediente judicial que ya había registrado reiterados incumplimientos. El joven, hoy de 21 años, había sido condenado por la Justicia del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil por su participación en el crimen ocurrido el 29 de julio de 2021 en una vivienda de avenida Marcelino Ugarte al 1100. A pesar de la gravedad del hecho, se encontraba cumpliendo una medida morigeradora bajo monitoreo electrónico. Detención en la vía pública y pedidos de captura activos La aprehensión se produjo este miércoles por la noche en Martínez Granados al 100, cuando efectivos de la brigada motorizada de la Policía Local detectaron que el condenado circulaba sin el dispositivo electrónico obligatorio. Según fuentes oficiales, registraba tres pedidos de captura activos por homicidio calificado, incumplimiento del arresto domiciliario y rebeldía, todos requeridos por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2. El dato no pasó inadvertido: la orden de detención había sido emitida en diciembre del año pasado, luego de que el sistema de monitoreo electrónico reportara que el joven se había quitado la pulsera el 18 de diciembre. La jueza Gladys Hamue dispuso su captura al día siguiente, a pedido del fiscal Daniel Aguilar. Cincuenta y cinco días después, finalmente fue localizado y detenido. Incumplimientos reiterados y pedido de revocación No era la primera vez que el fiscal Aguilar advertía sobre irregularidades en el cumplimiento del régimen domiciliario. Ya el año pasado había solicitado la revocación del beneficio tras detectar transgresiones reiteradas al perímetro autorizado. En ese momento se ordenó su regreso a una unidad penitenciaria, pero la defensa apeló la medida y el fallo no quedó firme, lo que le permitió continuar bajo arresto domiciliario. La ausencia total del dispositivo de control y su circulación libre por la ciudad constituyeron un incumplimiento directo de las condiciones impuestas por la Justicia. Ahora, la Cámara de Apelaciones deberá resolver si confirma la revocación del beneficio y dispone su traslado definitivo a una unidad penal. El crimen que conmocionó a Pergamino El homicidio por el que fue condenado ocurrió en julio de 2021 y generó una fuerte repercusión en la ciudad. La víctima, un hombre de 50 años, fue hallada sin vida dentro de su vivienda tras un asalto. La investigación determinó que los agresores ingresaron con fines de robo y que el ataque se produjo en el interior de la propiedad. Tras el hecho, los responsables sustrajeron dinero y pertenencias. Un elemento clave para el avance de la causa fue que, horas después, algunos de los involucrados realizaron comentarios en el barrio que aceleraron la identificación de los sospechosos. La pesquisa permitió individualizar a tres personas, entre ellas el entonces adolescente que quedó bajo la órbita del fuero juvenil. Con el paso del tiempo y tras el proceso judicial correspondiente, el joven accedió a una medida alternativa a la prisión efectiva. Sin embargo, los reiterados incumplimientos y ahora la supresión del monitoreo reactivaron la intervención judicial. El condenado permanecerá detenido de manera preventiva mientras la Cámara define su situación. El caso vuelve a poner bajo análisis la eficacia de los sistemas de control en regímenes domiciliarios cuando se trata de delitos de extrema gravedad, un debate que trasciende este expediente y alcanza al conjunto del sistema penal. TAPA DEL DÍA