TAPA DEL DÍA Un violento episodio ocurrido en el barrio Acevedo de Pergamino terminó con un detenido tras una rápida intervención de la Patrulla Urbana y el posterior accionar de la Policía. Un adolescente de 17 años fue interceptado en la vía pública por un joven que lo amenazó simulando portar un arma de fuego y le sustrajo sus pertenencias. El hecho se produjo alrededor de las 20:44 del miércoles, cuando la víctima caminaba por calle Siria en dirección a Guido. En ese trayecto fue abordado por un sujeto de 21 años que, mediante ademanes en la zona de la cintura como si estuviera armado —sin exhibir ningún arma—, lo intimidó y le exigió la entrega de sus objetos personales. Ante la amenaza, el menor entregó un teléfono celular Motorola Edge 30 color azul oscuro y una mochila verde marca Wilson. En su interior llevaba una billetera azul con documentación personal y un juego de llaves. Tras apoderarse de los elementos, el sospechoso escapó por calle Guido en sentido contrario al tránsito. Persecución y reducción Lejos de resignarse, el adolescente decidió seguir al autor del hecho y, en ese momento, advirtió la presencia de un móvil de la Agencia Municipal de Seguridad (AMS). De inmediato alertó a los inspectores, describió al sospechoso y precisó el sentido de la huida. El personal municipal inició un operativo de búsqueda y logró divisar al individuo en la intersección de Guido y Laprida. Al notar la presencia del móvil, el sospechoso emprendió la fuga a pie, lo que dio inicio a una persecución que culminó en Guido al 230. Uno de los agentes descendió del vehículo y continuó la persecución corriendo varias cuadras hasta reducir al sospechoso. En su poder tenía la mochila sustraída con la billetera y las llaves del damnificado. Minutos después, la víctima arribó al lugar y lo reconoció como el autor del robo. Aprehensión en flagrancia y decisión judicial Posteriormente intervino personal del Comando de Patrulla, que procedió a la aprehensión formal del joven de 21 años y su traslado a la Comisaría Tercera de Pergamino, previo paso por la revisión médica de rigor. En relación al teléfono celular, los efectivos realizaron un llamado al número de línea y una persona respondió sin identificarse. Horas más tarde, el aparato fue entregado en sede policial, lo que permitió su restitución al adolescente. Con los elementos reunidos —la aprehensión en flagrancia, el reconocimiento directo de la víctima y el secuestro de los objetos sustraídos— el fiscal Germán Guidi solicitó la detención formal del imputado. El pedido fue analizado por el juez de Garantías César Solazzi, quien consideró acreditados los requisitos legales previstos en el artículo 308 del Código Procesal Penal y ordenó convertir la aprehensión en detención. El magistrado entendió que, en esta instancia preliminar, existen elementos de convicción suficientes para tener por configurado el delito de robo agravado por el uso de amenazas, cometido en la vía pública bajo la modalidad de simulación de arma. La causa se tramita bajo el proceso de flagrancia, mecanismo que agiliza la elevación a juicio mientras el imputado permanece detenido a disposición de la Justicia. Más allá del avance judicial, el episodio volvió a poner en agenda la importancia de la rápida coordinación entre fuerzas municipales y policiales. La intervención inmediata permitió recuperar los bienes sustraídos y evitar que el hecho tuviera consecuencias mayores. TAPA DEL DÍA