TAPA DEL DÍA En un contexto de extrema tensión política y militar en la región, el Gobierno argentino emitió una alerta consular en la que recomendó de manera expresa a los ciudadanos argentinos evitar cualquier viaje a Venezuela. La advertencia oficial se conoció horas antes de la ofensiva militar desplegada por Estados Unidos, que terminó por agravar de forma drástica el escenario en el país caribeño. El comunicado, fechado el 2 de enero de 2026 y difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, alertó sobre la “grave situación” que atraviesa Venezuela y puso el foco en la falta de garantías mínimas para ciudadanos extranjeros. En particular, la Cancillería denunció la existencia de detenciones arbitrarias y la negativa sistemática de las autoridades locales a permitir asistencia consular, legal o humanitaria. Desde el Palacio San Martín señalaron que la medida no es aislada, sino que refuerza advertencias previas. “La presente alerta actualiza y profundiza lo oportunamente comunicado en mayo de 2025”, indicaron fuentes oficiales, al tiempo que remarcaron el riesgo creciente para quienes permanezcan o intenten ingresar al territorio venezolano. El escenario se tornó aún más delicado en las horas posteriores al comunicado. Durante la madrugada del sábado, Estados Unidos ejecutó un ataque a gran escala contra objetivos militares en Venezuela, con operaciones aéreas en Caracas y en otros puntos considerados estratégicos. Más tarde, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó públicamente que Nicolás Maduro fue capturado y trasladado fuera del país junto a su esposa, Cilia Flores. Según indicó, la operación estuvo a cargo de fuerzas norteamericanas y será detallada oficialmente en una conferencia de prensa. Tras la ofensiva, se reportaron explosiones de gran magnitud, sobrevuelos militares constantes, cortes generalizados de energía eléctrica y desplazamientos masivos de civiles. A esto se sumó un fuerte despliegue de fuerzas de seguridad en la capital venezolana y zonas aledañas, en un clima de máxima incertidumbre. La advertencia del Gobierno argentino cobra ahora una dimensión mayor. No solo anticipó el deterioro del contexto político e institucional, sino que buscó resguardar a los ciudadanos nacionales ante un escenario que, con el correr de las horas, se transformó en uno de los más críticos de los últimos años en América Latina. Opinión pública: la decisión de emitir una alerta consular antes de que estallara el conflicto abierto refleja una lectura prudente y responsable de la coyuntura internacional. En tiempos de alta volatilidad regional, anticiparse puede marcar la diferencia entre la prevención y el daño irreparable. TAPA DEL DÍA