Un hecho que comenzó como un reclamo puntual terminó revelando una maniobra mucho más amplia. El llamado de un fletero al sistema de emergencias 911, tras no cobrar un viaje, derivó este martes por la tarde en un importante operativo policial en la ciudad de Pergamino que permitió desarticular un presunto mecanismo reiterado para apropiarse de materiales de construcción. La intervención se inició cerca de las 17 en un domicilio de calle Vilcapugio al 2000, en el barrio Belgrano. Allí, un transportista de 64 años explicó que había realizado un flete desde un corralón local, trasladando sanitarios y accesorios de baño, pero que tras descargar la mercadería no recibió el pago acordado. Según detalló, el cargamento incluía dos inodoros, dos mochilas de baño y dos bidets con griferías de la marca Ferrum. Ante la negativa a abonar el servicio, el trabajador solicitó la presencia policial para dejar constancia de lo ocurrido. Minutos después, el procedimiento tomó un giro clave cuando un vecino de 26 años aportó un dato determinante: aseguró haber visto a varias personas trasladando esos mismos elementos hacia otra vivienda ubicada también sobre Vilcapugio al 2000, donde habrían quedado ocultos. Frente a la información reunida, se dio inmediata intervención a la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 3. Un funcionario judicial se presentó en el lugar y, tras evaluar la situación, impartió directivas urgentes. Poco antes de las 18 se hizo presente además el propietario del corralón de materiales, un joven de 27 años, quien exhibió el remito que acreditaba la procedencia de la mercadería transportada. Con la causa radicada en el Juzgado de Garantías N° 1, a cargo del juez César Solazzi, y bajo la instrucción del fiscal Nelson Mastorchio, desde la Fiscalía N° 3 —con la intervención del funcionario José Cifuentes— se ordenó un allanamiento de urgencia por peligro en la demora en el domicilio señalado. En esa primera diligencia se logró el secuestro de los sanitarios denunciados y la aprehensión de un hombre de 65 años, a quien también se le incautó un teléfono celular como elemento de interés para la investigación. Durante la actuación, el fletero amplió su declaración y aportó un antecedente relevante: manifestó que el día anterior había sufrido una situación prácticamente idéntica, cuando descargó materiales en una vivienda de calle Italia al 2000 sin percibir el pago correspondiente. Con ese nuevo dato, la Justicia dispuso una segunda serie de allanamientos de urgencia en esa dirección. En el primer procedimiento realizado en Italia al 2000 fue aprehendido un hombre de 32 años y se secuestraron dos inodoros, una mochila de baño, dos bidets, dos tapas de inodoro, una bacha y dos columnas de lavatorio, todos elementos reconocidos por la víctima. Finalmente, en un departamento ubicado en la parte trasera del mismo inmueble se concretó un tercer allanamiento que culminó con la aprehensión de un joven de 20 años. Allí se incautaron otros objetos, entre ellos una mochila de baño, dos parlantes, una pava eléctrica y un teléfono celular. Las tres personas aprehendidas y la totalidad de los elementos secuestrados fueron trasladados a la Comisaría Segunda de Pergamino, donde se instruyeron las actuaciones judiciales correspondientes, con intervención de la Fiscalía N° 3 del Departamento Judicial Pergamino. Los operativos se desarrollaron con rapidez y coordinación, bajo la supervisión de la comisaria Laura Sosa, jefa del escuadrón interviniente, lo que permitió asegurar pruebas clave y avanzar en una investigación que ahora busca determinar si se trata de una modalidad repetida con otros damnificados. Opinión pública: el caso vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de trabajadores independientes frente a maniobras que, amparadas en la confianza cotidiana, pueden esconder esquemas organizados. La rápida respuesta judicial y policial resulta central no solo para esclarecer el hecho, sino también para desalentar prácticas que afectan directamente al trabajo honesto. TAPA DEL DÍA