Un episodio que pudo haber terminado en tragedia encendió todas las alarmas este sábado por la tarde en el microcentro de Pergamino. Eran cerca de las 18:15 cuando una camioneta Volkswagen Amarok, que circulaba de Este a Oeste, perdió el control en San Martín al 500, entre 25 de Mayo y la peatonal San Nicolás, una de las zonas más concurridas de la ciudad durante el fin de semana. Por motivos que aún son materia de investigación, la pick up embistió violentamente a dos vehículos que se encontraban correctamente estacionados sobre la mano izquierda. El primer impacto fue contra un Chevrolet Ónix, cuya parte trasera quedó prácticamente destruida por la fuerza del choque. Como consecuencia, el automóvil fue desplazado varios metros hasta colisionar con una camioneta Ford Ranger estacionada delante. La secuencia no terminó allí. Impulsada por la inercia, la Volkswagen Amarok terminó subiéndose a la vereda, un espacio que en ese momento estaba colmado de peatones, familias y comerciantes. De manera casi milagrosa, no se registraron personas lesionadas, pese a que a escasos metros se encontraba un cochecito con un bebé de apenas seis meses. Testigos del hecho relataron escenas de tensión y angustia. Una comerciante de la cuadra expresó su profunda conmoción al señalar que su marido se encontraba en la vereda junto al bebé cuando ocurrió el siniestro. “Por muy poco no terminó todo en una tragedia”, coincidieron vecinos que presenciaron el momento. El conductor de la camioneta, un hombre de 29 años, no sufrió lesiones y permaneció en el lugar. Vecinos y comerciantes reclamaron la intervención policial y solicitaron que se le practicaran los controles correspondientes para determinar si conducía bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, aunque oficialmente no se informó si esa medida fue efectivamente realizada. En el lugar trabajaron agentes de la Dirección de Tránsito municipal, quienes relevaron los datos del conductor y de los vehículos involucrados, además de ordenar la circulación en un punto clave del microcentro. La camioneta Volkswagen Amarok quedó secuestrada debido a los importantes daños y al riesgo generado. De acuerdo al protocolo vigente, al no registrarse personas heridas, no se iniciaron actuaciones penales ni judiciales, quedando el hecho en el ámbito administrativo y contravencional. Sin embargo, el episodio volvió a instalar con fuerza el debate sobre la velocidad, la imprudencia al volante y la seguridad vial en zonas céntricas de alta circulación peatonal. Como dato llamativo, al momento del siniestro estaba prevista la presencia en el lugar de la reconocida figura del espectáculo Marixa Balli, quien iba a recorrer las obras de refacción del cine San Martín junto al subsecretario de Cultura Diego Morello y otros funcionarios municipales, en la previa de las finales de “Talentos en Escena”. Una de las camionetas afectadas, la Ford Ranger, pertenece al contratista Miguel Campilongo, quien se encontraba dentro del cine aguardando el arribo de la comitiva. El accidente generó sorpresa y tensión en la zona, que afortunadamente no pasó de importantes daños materiales y un enorme susto colectivo. Opinión pública: más allá de que esta vez no hubo víctimas, el episodio deja una advertencia imposible de ignorar. En sectores donde conviven tránsito vehicular, peatones y familias, la conducción responsable no es una opción sino una obligación. La suerte no puede seguir siendo el único límite entre un susto y una tragedia. TAPA DEL DÍA – www.tapadeldia.com