TAPA DEL DÍA La Justicia federal dio un paso clave en una investigación de alto impacto institucional que involucra a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El juez Luis Armella citó a declaración indagatoria al empresario Javier Faroni, productor teatral y exdiputado bonaerense del Frente Renovador, en el marco de una causa que analiza presuntos desvíos de fondos manejados en el exterior. La convocatoria fue fijada para el próximo 19 de enero e incluye también a Erica Gillette, esposa de Faroni, quien figura como responsable de la inscripción en Miami de TourProdEnter LLC, la empresa bajo la lupa judicial. Faroni es uno de los titulares de TourProdEnter, la firma que administró aproximadamente 260 millones de dólares correspondientes a la explotación comercial de la Selección argentina fuera del país. Según la investigación, al menos 42 millones de dólares habrían sido derivados a un entramado de compañías que ahora son analizadas por la Justicia por su presunta falta de actividad real. Las maniobras investigadas se habrían instrumentado a través de contratos de explotación de derechos de la Selección con empresas radicadas en distintos países. Dichos acuerdos habrían sido firmados por la conducción de la AFA, encabezada por su presidente Claudio “Chiqui” Tapia, junto a su tesorero y hombre de extrema confianza, Pablo Toviggino. En las últimas horas, nueva documentación incorporada al expediente aporta un dato sensible. Comprobantes bancarios muestran que TourProdEnter LLC realizó una transferencia por 142.893 dólares para el alquiler de un yate de lujo utilizado por Tapia en el Principado de Mónaco, en agosto de 2024. El pago se efectuó el 22 de julio de 2024 desde una cuenta de la empresa en el Bank of America hacia la firma West Nautical Limited. La fecha, el destinatario y el modelo de la embarcación coinciden con el yate en el que el titular de la AFA fue fotografiado durante ese mes, imágenes que luego se viralizaron tras los Juegos Olímpicos de París. Hasta el momento, lo que se conocía públicamente era que Tapia había sido visto a bordo del yate “Wyldcrest”, un Ocean 90, navegando en aguas de Mónaco. Sin embargo, no estaba documentado quién había afrontado el costo del alquiler ni el monto exacto de la operación, dos datos que ahora forman parte del expediente judicial. La citación a Faroni marca un punto de inflexión en una causa que podría tener derivaciones institucionales y políticas, en un contexto donde la transparencia en el manejo de los recursos del fútbol argentino vuelve a quedar bajo la lupa. Opinión pública: Más allá de los nombres propios, el avance judicial expone una deuda estructural del fútbol argentino: la necesidad de controles claros y rendición de cuentas sobre fondos que pertenecen a una actividad de enorme relevancia social. La investigación no prejuzga culpabilidades, pero sí deja en evidencia que la opacidad, aun cuando se disfrace de gestión internacional, siempre termina pasando factura. TAPA DEL DÍA