La avenida Juan B. Justo, a la altura del barrio Centenario, atraviesa un clima de creciente inquietud. Comerciantes, vecinos y automovilistas alertan por la reiteración de episodios de confrontación protagonizados por personas que deambulan por la zona y que, en más de una ocasión, derivan en forcejeos en plena vía pública. Según relatan testigos habituales del sector, las situaciones se repiten con una frecuencia que ya genera alarma. Las discusiones verbales escalan rápidamente y terminan en empujones y agresiones físicas, tanto sobre la vereda como en los carriles de circulación, alterando la rutina comercial y la normal circulación vehicular. El episodio más reciente ocurrió durante la tarde de este lunes, minutos antes de las 19, cuando una nueva confrontación se desarrolló en avenida Juan B. Justo al 1600. En ese contexto, un hombre y una mujer se agredieron físicamente en medio de la calzada, obligando a los automovilistas a realizar maniobras imprevistas para evitar accidentes. Desde los locales comerciales cercanos observaron la escena con preocupación. “No es la primera vez que pasa. Es una situación que se repite y cada vez genera más temor”, señalaron empleados y comerciantes de la zona, quienes advierten que estos episodios afectan directamente la actividad diaria y la tranquilidad del lugar. Antecedentes que preocupan Vecinos del barrio Centenario aseguran que no se trata de hechos aislados. En oportunidades anteriores, las confrontaciones habrían dejado personas con lesiones, e incluso recuerdan un episodio en el que una ambulancia debió asistir y trasladar a uno de los involucrados. Otro aspecto que llama la atención es que, tras enfrentamientos que parecen graves, los mismos protagonistas suelen continuar caminando juntos minutos después, como si nada hubiera ocurrido, una situación que desconcierta a quienes presencian los hechos. Impacto en el tránsito y la convivencia Las peleas en plena avenida representan un riesgo concreto para la seguridad vial, ya que obligan a los conductores a frenar o esquivar de manera repentina. A su vez, generan temor entre peatones y clientes que transitan por una de las arterias comerciales más importantes del barrio. Comerciantes y vecinos coincidieron en la necesidad de mayor presencia preventiva para evitar que estos episodios se repitan y para preservar la convivencia, la seguridad y el normal desarrollo de la actividad comercial en la zona. Una señal de alerta La reiteración de estos hechos encendió una señal de alerta en el barrio Centenario. El reclamo es unánime: evitar que situaciones de este tipo escalen y terminen con consecuencias más graves, no solo para quienes protagonizan los conflictos, sino también para terceros que circulan por el lugar. Opinión pública: cuando los episodios se repiten y pasan a formar parte del paisaje cotidiano, dejan de ser un problema aislado y se transforman en una advertencia. Atender a tiempo estos focos de conflicto no solo protege al comercio y al tránsito, sino que refuerza la convivencia y el cuidado del espacio público. www.tapadeldia.com