TAPA DEL DÍA En el marco de una política sostenida de control y prevención sanitaria, la Dirección de Bromatología del Partido de Pergamino informó que durante la jornada de ayer se remitieron muestras de productos panificados para la determinación de bromato de potasio, un aditivo cuya utilización se encuentra expresamente prohibida en la Argentina por representar un grave riesgo para la salud pública. Las muestras fueron enviadas al Laboratorio Central – Instituto Biológico “Dr. Tomás Perón” del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, donde serán analizadas por el Departamento de Análisis Fisicoquímicos y Determinaciones Especiales. Allí se realizarán los estudios técnicos necesarios para confirmar o descartar la presencia de esta sustancia en los productos elaborados y comercializados en el distrito. El bromato de potasio fue eliminado hace años de la nómina de aditivos permitidos por el Código Alimentario Argentino, debido a los severos efectos que puede generar en el organismo humano. Diversos estudios lo vinculan con toxicidad renal, alteraciones en el sistema nervioso y afecciones en las vías respiratorias, además de su asociación con la aparición de tumores en órganos como riñones y tiroides. En casos de ingestión aguda, la sustancia puede provocar síntomas como náuseas, vómitos, dolor abdominal intenso, diarrea y convulsiones, pudiendo derivar en insuficiencia renal. La exposición prolongada, en tanto, ha sido relacionada con cuadros respiratorios persistentes y daños progresivos en distintos sistemas del cuerpo. Desde el área de Bromatología subrayaron que la presencia de bromato de potasio en panificados constituye una falta grave en materia de seguridad alimentaria y habilita la aplicación de sanciones, en línea con la legislación vigente. No obstante, remarcaron que el enfoque del Programa Pan Saludable no se limita a la fiscalización. “Estos controles también buscan acompañar a los comerciantes y elaboradores, promoviendo la mejora continua de los procesos productivos y garantizando alimentos seguros para la comunidad”, indicaron desde el organismo municipal. En ese sentido, se trabaja de manera integral sobre el control de materias primas, productos finales, procedimientos y buenas prácticas de elaboración. Las autoridades aseguraron que el compromiso es sostener un esquema de monitoreo permanente, orientado a la prevención y al resguardo de la salud de los consumidores, priorizando siempre la inocuidad de los alimentos que llegan a la mesa de los vecinos. Opinión pública: En un contexto donde la confianza del consumidor se construye día a día, estos controles no solo resultan necesarios, sino indispensables. Garantizar pan seguro no es una opción: es una responsabilidad que fortalece la salud colectiva y jerarquiza a quienes producen cumpliendo la ley. TAPA DEL DÍA