TAPA DEL DÍA Un allanamiento policial llevado adelante en la ciudad de Pergamino, en el marco de una causa por el robo de una motocicleta, terminó revelando un escenario inesperado para los investigadores: una plantación de cannabis de gran escala instalada en el patio de una vivienda del asentamiento conocido como barrio 513. El procedimiento fue realizado por efectivos de la Comisaría Primera tras una serie de tareas investigativas iniciadas a partir de la denuncia de una vecina de 37 años, quien advirtió la sustracción de su motocicleta Honda Biz 125, de color blanco, que había dejado estacionada durante la noche en un garaje compartido del complejo habitacional Virgen de Guadalupe, popularmente denominado las 512 Viviendas. Según consta en la investigación, el robo se produjo sin violencia y fue descubierto alrededor de las 7:00 de la mañana, cuando la propietaria constató la ausencia del rodado. A partir de ese momento, el Gabinete Técnico Operativo (GTO) comenzó una serie de averiguaciones que permitieron identificar a un posible sospechoso domiciliado en el asentamiento lindero. Con los elementos reunidos, la Unidad Funcional de Instrucción Nº 5 autorizó un allanamiento de urgencia por peligro en la demora en un domicilio ubicado en inmediaciones de calle Blas Parera al 1600. El operativo se concretó durante la tarde con apoyo de la brigada motorizada de la Policía Local. Si bien los efectivos no lograron recuperar la motocicleta sustraída, durante la inspección del inmueble detectaron en el patio trasero una extensa plantación de cannabis cultivada directamente en tierra. En total se contabilizaron 115 plantas: 74 ejemplares de entre dos y cuatro metros de altura y otras 41 plantas de entre uno y dos metros. Ante el hallazgo, se dio inmediata intervención a la Justicia Federal por presunta infracción a la Ley 23.737, que sanciona la siembra y cultivo ilegal de estupefacientes. El principal sospechoso no se encontraba en la vivienda al momento del procedimiento y continúa siendo intensamente buscado por las autoridades. En el lugar fue notificada de la formación de causa una joven de 20 años, pareja del investigado, mientras que la Fiscalía Federal de San Nicolás avaló lo actuado y ordenó el secuestro de teléfonos celulares y otros elementos de interés para profundizar la investigación. Personal especializado en narcotráfico realizó posteriormente el deshoje y pesaje de las plantas incautadas, un paso fundamental para determinar el volumen de sustancia obtenida y avanzar con la calificación judicial correspondiente. De esta manera, la causa quedó dividida en dos frentes: por un lado, la investigación del robo de la motocicleta continúa en la Justicia ordinaria, mientras que el hallazgo de la plantación abrió un expediente paralelo en el fuero federal. No se descartan nuevas medidas en las próximas horas para localizar al sospechoso y esclarecer ambos hechos. El caso vuelve a poner en evidencia cómo investigaciones iniciadas por delitos comunes pueden derivar en descubrimientos de mayor complejidad penal, ampliando el alcance de las pesquisas y la intervención judicial. Desde una mirada pública, episodios de este tipo reflejan la importancia del trabajo investigativo sostenido y coordinado entre fuerzas policiales y el sistema judicial, ya que procedimientos originados en hechos aparentemente menores pueden exponer estructuras delictivas más amplias que impactan directamente en la seguridad cotidiana de los barrios. TAPA DEL DÍA