TAPA DEL DÍA Un violento episodio de inseguridad ocurrido en Pergamino tuvo su resolución judicial con una condena contundente. El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 impuso seis años de prisión de cumplimiento efectivo a Marcelo Fabián Núñez Gamboa, quien fue hallado culpable de un robo agravado cometido contra una vecina del barrio La Guarida y declarado reincidente por quinta vez. La sentencia fue dictada por la jueza Marcela Santoro tras un acuerdo de juicio abreviado, en el que el imputado admitió su responsabilidad penal en un hecho que generó fuerte conmoción por el nivel de violencia ejercido y por las particulares circunstancias del robo. Un asalto en plena madrugada El episodio ocurrió el 2 de agosto de 2024, alrededor de las 4:00 de la madrugada, cuando el delincuente ingresó a una vivienda ubicada en calle Caldén al 2450 tras romper el vidrio de una puerta de acceso. Una vez dentro, sorprendió a la propietaria de la casa y comenzó a exigirle dinero de manera intimidante. Ante la negativa de la víctima, el agresor reaccionó con extrema violencia y la golpeó en la cabeza con un arma de fuego. El impacto le provocó heridas cortantes y una importante pérdida de sangre que luego debió ser atendida con suturas médicas. Antes de escapar, el asaltante sustrajo distintos elementos de valor, entre ellos un teléfono celular marca Motorola, 20.000 pesos en efectivo, un par de zapatillas y alimentos que tomó directamente del refrigerador, incluyendo un pollo. La investigación y las pruebas determinantes La investigación fue encabezada por el fiscal Daniel Aguilar junto al instructor judicial Ignacio Bo, de la UFIyJ N°6. Las primeras tareas permitieron orientar rápidamente las sospechas hacia Núñez Gamboa debido a antecedentes previos conocidos por los investigadores. Uno de los elementos clave fue el rastreo del teléfono robado, cuya geolocalización lo ubicaba a pocos metros del domicilio del sospechoso. Al momento de su detención, los efectivos advirtieron manchas de sangre en sus manos, que el acusado intentó disimular cubriéndolas con tierra. Las pericias realizadas por el Laboratorio de Genética Forense resultaron concluyentes: el análisis de ADN obtenido en la escena coincidió plenamente con el perfil genético del imputado. A ello se sumó la identificación directa realizada por la víctima durante una rueda de reconocimiento, donde lo señaló sin dudas. Quinta reincidencia y prisión efectiva Al momento de dictar sentencia el pasado 19 de febrero de 2026, el tribunal valoró especialmente el extenso historial penal del acusado. Núñez Gamboa registraba múltiples condenas anteriores, incluida una dictada apenas meses antes del asalto, en abril de 2024. Por ese motivo, la jueza resolvió declararlo reincidente por quinta vez, una condición que implica el cumplimiento íntegro de la pena sin beneficios que reduzcan el tiempo efectivo de detención. El fallo busca cerrar un proceso judicial que combinó evidencia científica, trabajo investigativo y testimonio directo de la víctima para reconstruir con precisión lo ocurrido aquella madrugada. Una señal judicial ante delitos reiterados El caso vuelve a instalar el debate público sobre la reiteración delictiva y el impacto que generan los antecedentes penales en las decisiones judiciales. Para muchos vecinos, la condena representa una respuesta institucional frente a hechos que afectan directamente la seguridad cotidiana dentro de los hogares. Especialistas en materia penal señalan que sentencias de este tipo buscan enviar un mensaje claro respecto de la gravedad de los delitos cometidos con violencia, especialmente cuando existen reincidencias reiteradas que evidencian un patrón delictivo sostenido. Opinión pública: Más allá de lo llamativo del botín sustraído, el caso expone una preocupación creciente en la sociedad: la sensación de vulnerabilidad cuando la violencia irrumpe en el ámbito privado. La contundencia del fallo aparece, en ese contexto, como un intento del sistema judicial de recuperar confianza social mediante decisiones firmes frente a conductas reiteradas. TAPA DEL DÍA