TAPA DEL DÍA El centro de Pergamino se encamina hacia una posible reconfiguración urbana que promete modificar hábitos cotidianos y la circulación en uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad. El Municipio avanza en dos proyectos clave: la transformación de la Peatonal San Nicolás y una intervención parcial en la Plaza 25 de Mayo que incluiría la habilitación controlada del tránsito vehicular. Las iniciativas fueron confirmadas por el secretario de Desarrollo Urbano, arquitecto Esteban Giugliani, quien explicó que ambas propuestas se encuentran en distintas etapas técnicas, aunque forman parte de una misma mirada estratégica orientada a modernizar el funcionamiento del microcentro. Una peatonal con prioridad absoluta para el peatón Uno de los cambios más relevantes apunta a la Peatonal San Nicolás. Lejos de convertirla en una calle tradicional, el proyecto propone incorporar un esquema de “calle con prioridad peatonal”, donde los vehículos puedan circular únicamente bajo condiciones estrictas. Según detallaron desde el área técnica, la circulación sería lenta, controlada y limitada a horarios específicos que todavía deberán definirse junto a comerciantes, vecinos y el área municipal de Tránsito. El objetivo central es ordenar el uso del espacio público sin perder el carácter comercial y social que distingue al paseo. El diseño encuentra una ventaja estructural: en el eje central ya existe una franja libre de equipamiento urbano que originalmente fue pensada para permitir el acceso de vehículos de emergencia. Esa característica facilitaría la adaptación sin intervenciones profundas. Además, el plan contempla organizar la circulación de bicicletas mediante un trazado seguro, buscando reducir conflictos que hoy se generan por la convivencia informal entre peatones, ciclistas e incluso motocicletas. La primera etapa abarcaría el tramo comprendido entre Florida y San Martín, con posibilidad de ampliación futura según los resultados y la aceptación social. El cambio más debatido: tránsito vehicular en la Plaza 25 de Mayo El segundo proyecto plantea una intervención más compleja desde el punto de vista urbano y simbólico. La propuesta analiza habilitar el paso vehicular a la altura de calle Pinto, atravesando la Plaza 25 de Mayo y rodeando el monumento central sin modificarlo ni intervenir su estructura. El diseño prevé que los vehículos circulen al mismo nivel del espacio público, sin desniveles propios de una calle convencional. Para garantizar velocidades bajas, se proyecta un trazado ondulado y un cambio de solado que obligará naturalmente a reducir la marcha. Desde el Municipio remarcan que no se trata de abrir una nueva calle, sino de integrar una circulación mínima dentro del entorno urbano existente, respetando el arbolado histórico y la configuración actual del espacio. El esquema también contempla condiciones seguras para bicicletas y establece que durante los fines de semana la plaza funcione plenamente como ámbito recreativo y peatonal, mientras que en días hábiles podría habilitarse el tránsito controlado siguiendo el sentido actual de calle Pinto. Ordenar el centro sin perder identidad De acuerdo con Giugliani, ambas intervenciones responden a un objetivo común: lograr un centro más dinámico, seguro y ordenado, capaz de equilibrar las necesidades comerciales, la movilidad urbana y el uso social del espacio público. El funcionario señaló que la recepción inicial por parte de vecinos y comerciantes ha sido mayormente positiva. Muchos planteaban desde hace años la necesidad de introducir cambios que revitalicen el área céntrica y mejoren la circulación general. En particular, comerciantes de los primeros tramos de la peatonal habían manifestado la necesidad de impulsar medidas que acompañen la evolución del comercio urbano y generen mayor movimiento en la zona. Una discusión urbana que recién comienza Si bien los proyectos aún deben atravesar instancias técnicas y administrativas antes de su ejecución, el debate ya se instaló en la agenda local. La transformación del espacio público suele generar miradas diversas porque impacta directamente en la vida cotidiana de vecinos, trabajadores y visitantes. En términos urbanos, la tendencia internacional apunta a modelos de circulación compartida, donde el peatón conserva la prioridad pero convive con formas de movilidad más flexibles. Pergamino parece avanzar en esa dirección, intentando adaptar su centro histórico a nuevas dinámicas sin perder su identidad. Opinión pública: Las ciudades intermedias enfrentan hoy el desafío de reinventar sus centros comerciales frente a cambios en los hábitos de consumo y movilidad. Si las intervenciones logran equilibrar orden, seguridad y calidad del espacio público, podrían convertirse en un punto de inflexión para revitalizar el corazón urbano pergaminense sin resignar su esencia social. TAPA DEL DÍA