TAPA DEL DÍA Una paciente investigación policial permitió detener en Pergamino a un hombre que llevaba diez años prófugo de la Justicia y que era buscado a nivel nacional e internacional a través de Interpol. El procedimiento se concretó en una zona rural del partido, donde el sospechoso se mantenía oculto utilizando identidades falsas para evitar ser detectado. El operativo fue el resultado de un trabajo de inteligencia desarrollado por personal del Comando de Prevención Rural (CPR) de Pergamino. Durante aproximadamente dos meses, un integrante del grupo operativo reunió indicios sobre el posible paradero del acusado en un sector de campos aislados del distrito. Según trascendió de fuentes vinculadas al procedimiento, parte de las tareas de seguimiento se realizaron de manera reservada y con recursos propios. Incluso se utilizó un dron de uso particular para sobrevolar montes y zonas de difícil acceso, lo que permitió detectar movimientos sospechosos y ubicar el lugar donde presuntamente se refugiaba el prófugo. Con los elementos reunidos, la información fue elevada a la jefatura local del CPR, a cargo de la subcomisario Ayelén Labanca, quien articuló las actuaciones judiciales con la Fiscalía N° 9 de Chascomús, dirigida por la fiscal Daniela Bartoletti. La orden de allanamiento fue emitida por el Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial Dolores. A partir de esa disposición se desplegó un operativo conjunto que contó con la participación de efectivos del CPR Pergamino, CPR Arrecifes, CPR Colón, la Coordinación Zonal de Seguridad Rural Pergamino y personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD). En una primera instancia, el procedimiento en el punto señalado no arrojó resultados positivos, ya que el sospechoso no se encontraba allí. Sin embargo, nuevas averiguaciones realizadas en el lugar permitieron detectar a un hombre en un campo lindero. Cuando fue interceptado, el individuo se identificó con el nombre de José Luis Rodríguez. No obstante, rápidamente surgieron inconsistencias en los datos aportados. La verificación en los sistemas policiales confirmó que la identidad declarada era falsa. Con autorización del propietario del predio y el aval de la fiscalía interviniente, los efectivos ingresaron al lugar donde el hombre se refugiaba. De acuerdo al parte policial, el sospechoso rompió un teléfono celular e intentó resistirse al procedimiento antes de ser reducido y finalmente detenido. Durante la inspección del sitio donde permanecía oculto, los uniformados hallaron una escopeta calibre 16 con numeración 8216, junto con cuatro cartuchos de posta de guerra del mismo calibre. La consulta radial determinó que el arma tenía pedido de secuestro activo desde el año 2000. Ante ese hallazgo tomó intervención también la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 3 de Pergamino, a cargo del fiscal Nelson Mastorchio, quien dispuso notificar al detenido por los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego y encubrimiento. El hombre fue trasladado posteriormente a Pergamino para su revisión médica legal y quedó alojado con custodia policial en dependencias del CPR local. Tras las verificaciones correspondientes, se estableció que el detenido era en realidad Juan Reynaldo García, quien continuó brindando datos falsos incluso después de ser arrestado. Por ese motivo se dispuso la extracción de fichas dactiloscópicas que serán remitidas a la Sección AFIS Junín para confirmar de manera definitiva su identidad. La documentación judicial confirmó luego que sobre García pesaba una orden de captura nacional e internacional vigente por una causa radicada en el Departamento Judicial Dolores. El expediente lo vincula con graves delitos contra la integridad sexual cometidos años atrás. Fuentes cercanas a la investigación señalaron que la localización del prófugo fue posible gracias al seguimiento silencioso de pistas rurales, el trabajo territorial sostenido y el uso de herramientas tecnológicas que permitieron detectar su escondite. El procedimiento estuvo bajo la supervisión del coordinador de Seguridad Rural Pergamino, comisario inspector Sebastián Leandro Medina. En ámbitos judiciales y policiales destacaron que la detención pone fin a una década de búsqueda y representa un paso clave para que la causa avance finalmente en los tribunales correspondientes. Desde distintos sectores vinculados a la seguridad señalaron que investigaciones de este tipo reflejan la importancia del trabajo coordinado entre fuerzas policiales, fiscalías y sistemas de búsqueda internacionales, que permiten localizar incluso a quienes intentan mantenerse ocultos durante largos períodos. TAPA DEL DÍA