TAPA DEL DÍA En Pergamino, un cambio silencioso pero contundente empieza a redefinir la forma en que las familias despiden a sus seres queridos. A menos de un año de la puesta en funcionamiento del crematorio de la Cooperativa Eléctrica, la cremación ya alcanza al 50 por ciento de los sepelios, consolidándose como una alternativa cada vez más elegida frente a las prácticas tradicionales. Los datos no dejan margen para interpretaciones: desde su inauguración, el servicio ya concretó unas 180 cremaciones, una cifra que evidencia una rápida aceptación por parte de la comunidad. Este crecimiento no solo refleja una decisión individual de las familias, sino también una transformación cultural que se alinea con tendencias que ya se observan en otras ciudades del país. Entre las razones que explican este fenómeno aparecen factores económicos, logísticos y sociales. La cremación implica, en muchos casos, un menor costo a largo plazo en comparación con el mantenimiento de nichos o parcelas en cementerios. A esto se suma la posibilidad de una mayor flexibilidad para las familias en cuanto al destino final de las cenizas, en un contexto donde los rituales tradicionales comienzan a dar paso a opciones más simples y personalizadas. En este escenario, la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, a través de sus Servicios Sociales, logró posicionarse con rapidez como un actor clave. La incorporación del crematorio no solo amplió la oferta local, sino que también resolvió una demanda histórica: hasta hace poco, muchas familias debían trasladarse a otras localidades para acceder a este servicio. El impacto, sin embargo, trasciende los límites de la ciudad. En los últimos meses, distintas cooperativas y casas de sepelios de la región comenzaron a establecer acuerdos para utilizar el crematorio pergaminense, fortaleciendo su rol como nodo estratégico en el norte bonaerense. La cercanía, la capacidad operativa y la calidad del servicio explican este creciente interés. Este avance también plantea nuevos desafíos. La necesidad de ampliar infraestructura, capacitar personal y optimizar protocolos aparece como una prioridad en un contexto de demanda en alza. La planificación a mediano plazo será clave para sostener la calidad del servicio y acompañar esta tendencia en expansión. Al mismo tiempo, el crecimiento de la cremación abre un debate más amplio en la sociedad: cómo se transita el duelo y de qué manera se resignifican los rituales de despedida. Lo que durante años fue una práctica minoritaria hoy se integra con naturalidad en la vida cotidiana de muchas familias. La transformación ya está en marcha. Pergamino no solo se adapta a una nueva realidad, sino que comienza a marcar el rumbo en la región, con un servicio que combina eficiencia, cercanía y una respuesta concreta a las demandas actuales. Opinión pública: El avance de la cremación no solo responde a una cuestión práctica o económica, sino que también refleja un cambio profundo en la forma en que la sociedad entiende la despedida. Menos rigidez, más decisiones personales y una búsqueda de sentido más íntima parecen marcar el pulso de esta nueva etapa. TAPA DEL DÍA