Grupo de Medios Infopba
Pais

Mandioca: el tubérculo que aporta energía, protege tu salud y refuerza tu sistema inmunológico

Originaria de América Latina, la mandioca se consolida como un alimento esencial, rico en fibra, vitaminas y minerales. Conoce cómo aprovechar sus seis principales beneficios y las claves para consumirla de manera segura.

  • 31/08/2025 • 09:00

TAPA DEL DÍA

La mandioca, también conocida como yuca, es un tubérculo originario de América Latina que ha acompañado a diversas culturas como base alimenticia fundamental. Su riqueza en carbohidratos complejos, fibra, vitaminas y minerales la convierte en un alimento con múltiples beneficios para la salud.

Seis beneficios principales de la mandioca

  1. Fuente de energía sostenida y libre de gluten: Su alto contenido de carbohidratos complejos proporciona energía de manera gradual, ideal para deportistas, niños en crecimiento y personas con actividad mental intensa. Al ser naturalmente libre de gluten, es segura para celíacos y personas con sensibilidad al gluten.
  2. Mejora la salud digestiva e intestinal: Gracias al almidón resistente que actúa como prebiótico, la mandioca alimenta la microbiota intestinal, favorece la digestión y previene problemas como el estreñimiento.
  3. Fortalece el sistema inmunológico: Su aporte de vitamina C potencia la producción de glóbulos blancos y actúa como antioxidante, protegiendo las células del daño de los radicales libres.
  4. Favorece la salud ósea y celular: La vitamina K de la mandioca ayuda a la absorción de calcio, mientras que los folatos apoyan la síntesis de ADN y el desarrollo celular, especialmente durante el embarazo.
  5. Ayuda en el control metabólico y del peso: Su fibra genera saciedad prolongada y contribuye a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
  6. Contribuye a una presión arterial saludable: El potasio presente en el tubérculo ayuda a regular la presión arterial y contrarrestar los efectos del sodio.

Cómo preparar la mandioca de forma segura

Para eliminar compuestos naturales llamados cianogénicos, especialmente presentes en la variedad amarga, es clave cocinarla correctamente:

  1. Pelar completamente la raíz.
  2. Cortar en rodajas o trozos pequeños.
  3. Remojar los trozos en agua.
  4. Hervir hasta que estén bien tiernos y cocidos.
  5. Desechar siempre el agua de cocción.

En la mandioca dulce, se recomienda un remojo de 4 a 6 días para reducir aún más los compuestos no deseados. Las variedades amargas requieren un procesamiento más exhaustivo: rallado, prensado y cocción prolongada. Siempre seguir las instrucciones del empaque si se compra congelada o preenvasada.

Consumida correctamente, la mandioca no solo es un alimento versátil y nutritivo, sino también un aliado para mantener la energía, la salud digestiva y cardiovascular, y reforzar el sistema inmunológico.

Opinión pública: Nutricionistas y especialistas en alimentación saludable destacan que incorporar mandioca a la dieta puede ser un cambio positivo para quienes buscan alternativas energéticas y naturales, sin sacrificar sabor ni seguridad alimentaria.

TAPA DEL DÍA