La calma que marcó los primeros días de enero en la Casa Rosada quedó atrás este lunes con la convocatoria a una nueva reunión de la mesa política del presidente Javier Milei. Desde las 9 de la mañana, y con presencia perfecta, los principales responsables de la estrategia parlamentaria del oficialismo se reunieron para afinar el temario legislativo que el Gobierno pretende impulsar durante el período de sesiones extraordinarias. El encuentro se desarrolló en las oficinas del Ministerio del Interior y contó con la supervisión directa de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien volvió a sumarse luego de ausentarse en los últimos intercambios del espacio reducido. La señal política fue clara: el Ejecutivo busca orden, coordinación y definiciones rápidas de cara a un Congreso que volverá a activarse formalmente el próximo 2 de febrero. La Reforma Laboral aparece nuevamente como el eje central de la discusión. Se trata de una de las prioridades estratégicas del mandatario, que pretende avanzar con su tratamiento apenas se inicien las deliberaciones en ambas cámaras. Sin embargo, el temario incluye otros proyectos sensibles que están siendo revisados en detalle por los negociadores oficiales, incluso con la posibilidad de introducir modificaciones respecto de lo anunciado inicialmente. Uno de los puntos bajo análisis es el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Luego de que el Parlamento Europeo decidiera remitir el entendimiento al Tribunal de Justicia del bloque, en la Casa Rosada evalúan si resulta conveniente impulsar su debate durante febrero. Si bien el ingreso legislativo sería por la Cámara de Diputados, todavía no fue enviado formalmente y existe cautela ante la posibilidad de que el proceso quede condicionado por definiciones externas. En paralelo, también se reabrió la discusión sobre la Reforma del Código Penal, cuyo texto estaría listo durante la primera quincena de febrero. Aunque en un primer momento el Gobierno había optado por postergar ese debate para concentrar esfuerzos en la agenda laboral, algunos sectores consideran que el contexto actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de avanzar con cambios en la normativa penal. La reunión contó con la presencia del jefe de Gabinete, quien fue el primero en llegar a Casa Rosada, seguido por el ministro del Interior. Más tarde se sumaron el asesor presidencial, el presidente de la Cámara de Diputados, la jefa del bloque oficialista en el Senado y, finalmente, el ministro de Economía, cuya participación resulta clave en los proyectos que requieren aval presupuestario. Completó el encuentro el secretario de Asuntos Estratégicos, enlace permanente entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. La imagen de una mesa política completa y activa busca enviar un mensaje hacia adentro y hacia afuera del oficialismo: el Gobierno pretende imprimir ritmo legislativo, ordenar prioridades y sostener la iniciativa política en un año que estará marcado por debates intensos y decisiones de alto impacto institucional. Opinión pública: el despliegue de la mesa política con todos sus actores sentados a la misma mesa expone una estrategia clara del oficialismo: centralizar decisiones y reducir márgenes de improvisación. En un Congreso fragmentado, la coordinación interna aparece como la principal fortaleza de un Gobierno que apuesta a la disciplina política para transformar ambición reformista en resultados concretos. TAPA DEL DÍA – www.tapadeldia.com