Superado el receso informal que suele marcar el verano político, febrero aparece como el mes que reactiva de lleno la agenda nacional. En ese contexto, el kirchnerismo busca recuperar centralidad con una consigna conocida pero renovada en su intención: sostener a Cristina Fernández de Kirchner como referencia indiscutida del espacio, aun cuando está imposibilitada de competir electoralmente. Desde el núcleo duro del sector insisten en mantener visible el reclamo por su situación judicial y remarcan, puertas adentro, que “si no estuviera detenida, sería la candidata natural del peronismo”. El mensaje cumple una doble función: preservar el liderazgo simbólico de la expresidenta y, al mismo tiempo, condicionar el avance de otros actores que ya se proyectan hacia 2027. La estrategia de sostener a Cristina en el centro de la escena La decisión de mantener vigente la consigna “Cristina Libre” no responde únicamente a una lectura judicial, sino a una construcción política deliberada. En el kirchnerismo consideran que retirar a la expresidenta del centro del debate equivaldría a admitir un vacío de liderazgo que, por ahora, nadie logra llenar. En ese marco, la eventual candidatura de Cristina no se plantea como una opción real, sino como un parámetro de comparación. El objetivo es claro: subrayar que, dentro del amplio universo peronista, todavía no emerge una figura con la capacidad de ordenar al conjunto del espacio. El conflicto abierto con Axel Kicillof El principal destinatario de esta estrategia es el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien avanza en la construcción de un perfil propio con proyección nacional. La relación entre ambos sectores atraviesa uno de sus momentos más tensos y no muestra señales de recomposición. Desde el kirchnerismo admiten un fuerte malestar con el mandatario provincial y anticipan que están dispuestos a disputar poder territorial si fuera necesario. La posibilidad de impulsar listas propias en distintos distritos aparece como una herramienta para marcar límites y evitar que el armado de Kicillof se consolide sin resistencia. Un liderazgo vigente pese a las limitaciones formales Aunque la condena judicial dejó firme la inhabilitación para ejercer cargos públicos, en el kirchnerismo más cercano a la expresidenta sostienen que su liderazgo político permanece intacto. La presentan como una referencia insoslayable, tanto para la militancia como para el electorado que aún se identifica con su figura. Al mismo tiempo, reconocen dificultades en la relación con la sociedad, aunque desligan esa situación de la gestión de Cristina y la atribuyen al desgaste general del último gobierno del Frente de Todos. En esa lectura, ningún dirigente del espacio logra despegarse por completo de ese escenario. Mientras tanto, el entorno de la expresidenta evita promover nombres propios y apuesta a una etapa de posicionamientos silenciosos, en la que distintos dirigentes busquen acumular volumen político de cara a la próxima disputa presidencial. La recuperación de Cristina Kirchner y su actividad política En paralelo al reordenamiento interno, la expresidenta atraviesa su proceso de recuperación tras la intervención quirúrgica que debió enfrentar meses atrás. Según su entorno, ya retomó reuniones políticas y mantiene contacto permanente con dirigentes de confianza. En los últimos días recibió visitas de referentes del espacio, quienes destacaron su buen estado general y su continuidad en el análisis del escenario político. La presencia de figuras como Juan Grabois y Oscar Parrilli reafirma que, más allá de las limitaciones formales, Cristina sigue siendo un punto de consulta y decisión dentro del kirchnerismo. Opinión pública: La insistencia en sostener a Cristina Kirchner como eje del debate no es solo un gesto de lealtad, sino una jugada de poder. En un peronismo sin liderazgo claro, su figura funciona como ancla y, al mismo tiempo, como límite para quienes buscan acelerar tiempos. El desafío será transformar esa centralidad simbólica en una estrategia que no profundice la fragmentación interna. www.tapadeldia.com