TAPA DEL DÍA El inicio de febrero no traerá alivio para el bolsillo de los argentinos. Con el comienzo del segundo mes del año, entran en vigencia una serie de aumentos confirmados que alcanzan a servicios esenciales y que, en conjunto, volverán a empujar el costo de vida. Transporte público, alquileres, medicina prepaga, agua, cable y telefonía son algunos de los rubros que ajustan sus tarifas desde los primeros días de 2026. Las subas, ya oficializadas, se aplican de manera escalonada pero coinciden en un mismo período, lo que genera un impacto acumulado sobre los gastos fijos de los hogares. A continuación, el detalle punto por punto. Colectivos y subte en la Ciudad de Buenos Aires El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó una actualización del 4,8% en las tarifas de colectivos y subtes a partir de febrero. El esquema forma parte de un sistema de ajustes mensuales que, desde ahora, se calcularán tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec más un adicional del 2% sobre la tarifa vigente. En el caso de las 31 líneas de colectivos que circulan exclusivamente dentro de la Ciudad, el boleto mínimo —para recorridos de hasta tres kilómetros— pasará de $620,07 a $650,11 para los usuarios con SUBE registrada. Las tarifas por tramo quedarán establecidas de la siguiente manera: De 3 a 6 kilómetros: $722,38 De 6 a 12 kilómetros: $778,04 De 12 a 27 kilómetros: $833,76 En tanto, el pasaje de subte subirá de $1.260 a $1.320. Desde el Ejecutivo porteño explicaron que la actualización apunta a sostener el funcionamiento del sistema, luego de que los costos del servicio se incrementaran un 84,85% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, con el objetivo de recomponer gradualmente los niveles históricos de cobertura y reducir el peso de los subsidios. Tarifas de agua y cloacas El servicio de agua y saneamiento también tendrá un ajuste en febrero. AySA aplicará un aumento del 4% para los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Con esta suba, las facturas aproximadas serán de $23.138 para el nivel zonal bajo, $28.797 para el nivel medio y $31.709 para el zonal alto. En promedio, las boletas rondarán los $26.899 mensuales. Alquileres: un ajuste más moderado, pero aún elevado Los contratos de alquiler que continúan bajo el esquema de la ya derogada Ley de Alquileres tendrán en febrero un incremento del 34,6%, según el Índice de Contratos de Locación (ICL). Si bien el porcentaje marca una desaceleración respecto de meses anteriores, el ajuste sigue siendo significativo. En diciembre, el aumento fue del 28,67%; en noviembre, del 38%; en octubre, del 46,1%; y en septiembre, del 50,3%, reflejando una tendencia a la baja, aunque todavía muy por encima de la evolución de los salarios. Prepagas y copagos Las empresas de medicina prepaga notificaron a sus afiliados que en febrero las cuotas subirán un 2,8%. El incremento también alcanzará a los valores de los copagos. Desde el sector recuerdan que los usuarios pueden consultar y comparar planes, prestadores y costos a través de la plataforma digital de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), habilitada para brindar mayor transparencia en la información. Cable y telefonía Los servicios de cable y telefonía también se suman a la lista. Las compañías comenzaron a informar a sus clientes que aplicarán nuevos ajustes tarifarios, con subas que oscilarán entre el 2,8% y el 3,5%, de acuerdo al tipo de servicio y la operadora. Un escenario que vuelve a tensionar el consumo La coincidencia de aumentos en transporte, vivienda, salud y servicios básicos vuelve a plantear un escenario complejo para las economías familiares. Aunque algunos ajustes muestran una desaceleración respecto de meses anteriores, el impacto conjunto refuerza la sensación de que el inicio de 2026 estará marcado por una presión constante sobre los ingresos. En este contexto, la evolución de los salarios y jubilaciones será clave para determinar si los hogares logran absorber estas subas o si el consumo vuelve a resentirse. Opinión pública: cuando los incrementos se concentran en servicios esenciales y llegan todos al mismo tiempo, el debate deja de ser técnico y pasa a ser social. Más allá de los índices y las fórmulas de ajuste, el verdadero termómetro está en la capacidad real de las familias para sostener sus gastos mes a mes. TAPA DEL DÍA