Un grupo de delincuentes atacó durante la madrugada la subestación eléctrica N° 69, ubicada en Bv. Paraguay al 2800, donde cortaron cables e intentaron derribar un transformador para extraer cobre. La rápida reacción de los vecinos permitió impedir que concretaran el robo y evitó una situación que podría haber afectado seriamente al servicio eléctrico. Intentaron robar cobre y provocar daños en una instalación eléctrica El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando desconocidos ingresaron al sector de la subestación y comenzaron a manipular parte de la infraestructura eléctrica con el objetivo de sustraer materiales de cobre. Según informaron desde el área técnica de la Cooperativa Eléctrica, los delincuentes cortaron cables e intentaron derribar el transformador instalado en el lugar, una maniobra que no solo representa un riesgo para quienes la realizan, sino que también puede ocasionar importantes daños económicos y afectar la prestación del servicio a los usuarios. “Por suerte no llegaron a tirar el transformador, que tiene un elevadísimo costo para el servicio, aunque sí hicieron mucho daño y llegaron a llevarse algunos cables”, explicaron desde el sector técnico. La alerta de los vecinos evitó consecuencias más graves La situación pudo haber tenido un desenlace mucho más complejo gracias a la intervención de los vecinos de la zona, quienes advirtieron movimientos sospechosos durante la madrugada y dieron aviso, logrando ahuyentar a los atacantes antes de que completaran su objetivo. Desde la Cooperativa destacaron el compromiso de la comunidad y remarcaron que la participación ciudadana resulta fundamental para prevenir hechos de vandalismo que ponen en riesgo instalaciones esenciales. “Gracias al compromiso de los vecinos pudimos evitar un perjuicio mucho mayor”, señalaron desde el área técnica, al tiempo que valoraron la rápida reacción de quienes se encontraban cerca del lugar. Solicitan denunciar movimientos sospechosos en la red eléctrica Ante este tipo de situaciones, desde la Cooperativa Eléctrica solicitaron a los vecinos mantenerse atentos y comunicar de inmediato cualquier movimiento extraño en cercanías de instalaciones eléctricas. “La seguridad es un trabajo de todos”, remarcaron, y pidieron que ante la presencia de personas ajenas a la Cooperativa manipulando líneas, cables o equipamiento se realice la denuncia correspondiente a través del 147 o llamando al 911. El robo de materiales eléctricos no solo genera pérdidas económicas y trabajos de reparación, sino que también puede comprometer la continuidad del servicio y representar un peligro para toda la comunidad. TAPA DEL DÍA