Radiografía del retail en Argentina: La línea exacta donde el comercio físico se cruza con el digital Hacer andar un negocio hoy en día es una pulseada diaria contra la economía, la calle y los costos fijos. Venimos de un par de años donde la gente camina distinto los centros comerciales y pisa con más cuidado el salón de ventas. Para entender qué está pasando realmente en el mostrador y hacia dónde va el consumo, nos pusimos a charlar largo y tendido con Bruno Cardinale. Desde su Pergamino natal, el desarrollador y fundador de changuito.com.ar le pone números y perspectiva a una transformación que ya no da tregua. Cuando le tiramos sobre la mesa los últimos datos oficiales del sector, Bruno enseguida frena la pelota para poner las cosas en perspectiva. "Hay que leer los números con lupa", arranca diciendo. "Por un lado tenés a CAME midiendo el día a día de las PyMEs a precios constantes en los locales a la calle, y por el otro a la CACE midiendo el volumen del eCommerce en pesos corrientes. No es manzanas con manzanas, pero la foto general te marca una tendencia que ya es imposible ignorar". El pulso de la calle: ¿Qué pasó con las ventas presenciales? Los datos que dejó el mercado físico muestran un tablero bastante esquivo. Durante 2024, las ventas minoristas PyME se pegaron un cachetazo fuerte con una caída real del 10% frente a 2023. Fueron diez meses de números rojos y apenas un respiro en octubre y diciembre. ¿Qué pasó el año pasado? La historia no fue muy distinta. "El panorama mejoró un poco, pero estuvo lejísimos de ser ese festejo que algunos pintan", cuenta el creador de changuito.com.ar. Las ventas minoristas cerraron 2025 apenas un 2,5% arriba en términos reales respecto al año anterior. "¿El problema? Esa supuesta recuperación pasó casi toda al principio. A partir de mayo la marea volvió a bajar y diciembre cerró con una caída del 5,2% que dolió en varios locales". La otra vereda: El canal digital no frena Mientras el local a la calle sufre para mantener los números, el comercio electrónico se mueve a otra velocidad. En 2024 el eCommerce metió unos $22,0 billones, creciendo un 181% nominal (le ganó por más de 60 puntos a la inflación de ese momento). Y el año pasado, los números de la CACE volvieron a romper esquemas: $34,03 billones facturados en total (un 55% más interanual). 253 millones de órdenes de compra procesadas. 645 millones de unidades despachadas (creciendo un 28% real en volumen de productos). $134.519 de ticket promedio por compra. Más de 1,3 millones de nuevos compradores sumados al sistema en un solo año, alcanzando los 25,1 millones de argentinos comprando online. "Acá hay un detalle clave que muchos pasan por alto", apunta Bruno. "Con una inflación interanual del 31,5%, ese 55% nominal se traduce en un crecimiento real de entre el 18% y el 22%. Y lo más interesante es que las unidades subieron un 28%. O sea, no fue solo que subiste los precios porque la plata valía menos; la gente efectivamente compró más cantidad de cosas a través de la pantalla". El cliente ya no va directo al local: Entra primero a Google Para Bruno Cardinale la discusión clásica de "tienda física versus tienda online" ya quedó viejísima. Hoy el consumidor hace un recorrido completamente distinto antes de sacar la billetera.   Un dato que arrojan los informes del sector es contundente: el 85% de la gente busca online antes de pisar un negocio físico. "Hoy el cliente te googlea, mira tu Instagram, chusmea un video en TikTok, te pregunta por WhatsApp y recién ahí decide", resume el pergaminense. "La compra puede terminar en el mostrador del local, en una pasarela de pago, por Mercado Libre o combinada con un retiro en tienda. De hecho, el año pasado casi el 30% de las entregas del eCommerce fueron con retiro en el punto de venta. El mundo digital y el físico ya son una sola cosa". La regla de oro de la supervivencia comercial Con 6 de cada 10 argentinos comprando por internet todos los meses, quedarse esperando que el cliente pase caminando por la puerta es una apuesta peligrosa. Por eso el enfoque que propone changuito.com.ar es bien pragmático: nadie dice que tengas que cerrar el local y volverte 100% digital, pero sí o sí tenés que tener un canal online abierto. "La tienda física te vende cuando el cliente llega por casualidad. La tienda digital te vende cuando el cliente te busca desde cualquier lado y a cualquier hora." El embudo para un negocio de barrio hoy pasa por un circuito aceitado: Google → Redes → WhatsApp → Catálogo web → Pago → Envío o retiro. Esa simple cadena es la diferencia entre facturar o quedarse mirando la persiana baja. Tecnología sin vueltas para el comerciante de a pie Cualquiera que tenga un comercio sabe que el tiempo vale oro. Atender proveedores, lidiar con empleados, acomodar stock y cerrar caja deja cero margen para ponerse a programar una página web o renegar con configuraciones raras. "Nosotros armamos la plataforma pensando exactamente en eso", explica Bruno. "El comerciante está cansado y no tiene tiempo. Por eso en changuito.com.ar metimos herramientas para que la digitalización no sea un dolor de cabeza". Entre las funciones que se fueron sumando al sistema destacan soluciones muy directas al hueso del problema diario: Subida masiva: Olvidate de cargar producto por producto a mano; subís una planilla de Excel y tenés el catálogo listo. ChanguIA: Inteligencia artificial aplicada para que la tienda se arme prácticamente sola en cuestión de minutos. Changui: Un asistente virtual de IA incluido sin costo en todas las tiendas. Conoce el stock al dedillo y atiende las dudas de los clientes las 24 horas para que nadie se vaya sin comprar por falta de respuesta. Video Commerce: Espacio para subir contenidos cortos (tipo Reels) mostrando los productos en funcionamiento directo dentro de la misma tienda. Herramientas de venta: Promociones automáticas, descuentos por volumen, 3x2, pop-ups y control estricto de costos y categorías. Módulos específicos: Soluciones pensadas a medida para rubros particulares, como un módulo gastronómico completo para manejar la operatoria de un local de comidas. Pagos y Envíos: Todo conectado nativamente con pasarelas como Mercado Pago o Ualá, y logísticas como OCA, Correo Argentino o PedidosYa Envíos. "La idea bajada a tierra es muy simple", cierra Cardinale. "Queremos que cualquier negocio de cualquier rubro pueda agarrar las riendas de su local y manejarlo de punta a punta desde un solo lugar, sin depender de intermediarios raros ni volverse loco con la tecnología".