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Economía

Fiebre del oro global: qué bancos centrales lideran las compras y cuánto pesa el metal en las reservas argentinas

El oro superó los US$5000 la onza y marcó un récord histórico impulsado por una demanda inédita de bancos centrales, sobre todo de economías emergentes. El fenómeno también fortalece las reservas del Banco Central argentino, que volvieron a niveles no vistos en cuatro años.

  • 26/01/2026 • 10:53

La fiebre del oro atraviesa uno de sus momentos más intensos y todo indica que está lejos de agotarse. En un escenario global atravesado por la incertidumbre económica, tensiones geopolíticas y un proceso silencioso de replanteo del sistema financiero internacional, los bancos centrales se convirtieron en los principales protagonistas del rally del metal precioso.

La fuerte demanda oficial, combinada con el interés sostenido de inversores privados en todo el mundo, llevó la cotización del oro a superar los US$5000 por onza, un nivel inédito. En los últimos 12 meses, el precio acumuló una suba superior al 84%, la mayor en 46 años, mientras que solo en lo que va de enero el avance ronda el 18%.

De acuerdo con el Consejo Mundial del Oro, entre enero y noviembre de 2025 los bancos centrales compraron de manera neta 297 toneladas del metal. Si bien la cifra quedó apenas por debajo de los máximos de 2022 y 2023, confirma un patrón claro: los reguladores monetarios, especialmente de países emergentes, buscan reducir su dependencia del dólar y reforzar activos considerados refugio.

Octubre fue el mes de mayor actividad, con compras netas por 53 toneladas, mientras que en noviembre el volumen descendió a 45 toneladas. Aun así, el nivel de adquisiciones se mantiene elevado en términos históricos.

Quiénes lideran la acumulación de oro

Polonia encabeza el ranking mundial de compradores. En los primeros once meses de 2025 sumó 95 toneladas, elevando sus tenencias totales a 543 toneladas, equivalentes al 28% de sus reservas. Además, su banco central aprobó recientemente un plan para adquirir otras 150 toneladas, con el objetivo de alcanzar las 700 toneladas y llevar el peso del oro al 30% de sus activos internacionales.

En segundo lugar se ubicó Kazajistán, con compras por 49 toneladas en el mismo período. El país asiático acumula 324 toneladas de oro, lo que representa cerca del 69% de sus reservas totales.

Brasil completó el podio, con 43 toneladas incorporadas hasta noviembre de 2025. Sus tenencias alcanzan las 172 toneladas, equivalentes al 6% de las reservas internacionales. Detrás aparecen Turquía, con 27 toneladas adquiridas y un stock total de 641 toneladas, y China, que sumó 26 toneladas y mantiene reservas por unas 2300 toneladas, el 7,7% de su total.

El impacto del oro récord en la Argentina

La Argentina no figura entre los compradores ni vendedores reportados por el Consejo Mundial del Oro. Sin embargo, el salto en los precios tiene un efecto directo sobre las cuentas del Banco Central.

Por un lado, revaloriza las reservas brutas, que ya superan los US$45.000 millones, el nivel más alto desde septiembre de 2021. Las tenencias de oro del BCRA —estimadas en 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a unas 61,7 toneladas— más que duplicaron su valuación desde fines de 2023.

Según estimaciones privadas, al inicio de la actual gestión esas reservas rondaban los US$4000 millones. Solo por el efecto precio, hoy se ubican cerca de los US$8500 millones, sin que haya mediado un aumento en la cantidad física del metal.

En paralelo, el oro caro le dio un impulso adicional a la minería local. Proyectos que estaban en pausa se reactivaron y las exportaciones del sector alcanzaron cifras récord. En 2025, las ventas mineras totalizaron US$6037 millones, un salto del 29,2% interanual. Dentro de ese total, el oro explicó US$4078 millones, el valor más alto de la historia.

Hasta dónde puede llegar el precio

El mercado no descarta nuevos máximos. Esta semana, la onza tocó los US$5129 y analistas internacionales destacan que el atractivo del oro ya no responde solo a eventos puntuales, sino a coberturas más persistentes frente a riesgos macroeconómicos y fiscales.

En ese contexto, bancos de inversión como Goldman Sachs elevaron sus proyecciones y estiman que hacia fines de 2026 el precio podría alcanzar los US$5400 la onza. El escenario base contempla compras de bancos centrales del orden de 60 toneladas mensuales, con el foco puesto en diversificar reservas y reducir la exposición al dólar.

Opinión pública

El avance del oro no es una moda ni una reacción pasajera: es una señal. Mientras los bancos centrales refuerzan sus bóvedas y las economías buscan activos más estables, el metal vuelve a ocupar un lugar central en la arquitectura financiera global. Para países como la Argentina, que ya cuentan con reservas significativas, el desafío no pasa solo por celebrar la revaluación, sino por integrar estratégicamente este activo en una política monetaria de largo plazo.

TAPA DEL DÍA – www.tapadeldia.com