TAPA DEL DÍA Este viernes será sometido a una intervención quirúrgica Sergio “Keko” Alonso, el paracaidista de 44 años que resultó lesionado tras una caída durante la representación aérea de la llegada de los Reyes Magos al Parque Belgrano. El episodio ocurrió el lunes por la tarde, en el marco de un espectáculo que reunió a cientos de familias. Alonso, instructor de paracaidismo oriundo de la ciudad de Lincoln y con más de 300 saltos en su historial deportivo, fue quien encarnó al Rey Gaspar en el tradicional descenso aéreo. Según la información recabada, un cambio repentino en la dirección del viento modificó la trayectoria prevista del aterrizaje. Ante esa situación y con el objetivo de evitar una caída sobre el público presente, el deportista decidió forzar la maniobra y absorber el impacto con su propio cuerpo. La maniobra evitó consecuencias mayores, pero derivó en una lesión de gravedad. Tras el aterrizaje, se activó de inmediato un operativo sanitario y Alonso fue trasladado al Hospital San José de Pergamino. Allí se le realizaron estudios de diagnóstico por imágenes que confirmaron una fractura de cadera en el sector derecho. Luego de una primera evaluación médica, se resolvió su derivación al Hospital de Lincoln, ciudad donde reside el paracaidista, para continuar con el tratamiento. De acuerdo a lo informado por el propio Alonso, este viernes será intervenido quirúrgicamente, procedimiento que incluirá la colocación de una prótesis. Desde la Escuela de Paracaidismo de Pergamino difundieron un comunicado en el que remarcaron que la situación médica está plenamente atendida y que, desde el primer momento, la Municipalidad de Pergamino acompañó al deportista y se hizo cargo de las gestiones necesarias. Además, solicitaron prudencia en el abordaje del hecho para no generar interpretaciones que puedan afectar a la actividad. En ese sentido, subrayaron que el paracaidismo es una disciplina que se desarrolla bajo estrictas normas de seguridad cuando se practica de manera responsable. En paralelo, Alonso agradeció públicamente el acompañamiento recibido. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, explicó que la colaboración económica impulsada por la comunidad permitió reunir el dinero necesario para la prótesis, motivo por el cual la campaña solidaria fue cerrada. “La respuesta fue enorme y profundamente emotiva. Hoy podemos decir con tranquilidad que ya se alcanzó el objetivo y no será necesario continuar con la recaudación”, expresó el instructor, quien destacó el respaldo de colegas, vecinos y familias. Este episodio vuelve a poner en valor una decisión silenciosa pero trascendente: la de priorizar la seguridad de terceros incluso en una situación límite. Un gesto que, lejos del espectáculo, habla de profesionalismo, responsabilidad y compromiso. TAPA DEL DÍA